Gris, sin encanto y en un partido que terminó en empate

Gris, sin encanto y en un partido que terminó en empate con sabor a derrota, así fue el debut de Lionel Messi en la Champions League con la camiseta del París Saint-Germain, que llegó este miércoles como favorito a Bélgica, pero solo pudo salir con un punto de la casa del Club Brujas, que exhibió por momentos al poderoso plantel parisino, que hoy inició con Messi, Neymar y Mbappé.

El juego lucía a modo para los dirigidos por Mauricio Pochettino, que se fueron al frente en el marcador cuando el reloj marcaba el minuto 15. Kylian Mbappé, en la única jugada que hizo a la ofensiva, le mandó un centro medido a Ander Herrera, quien llegó por la zona del punto penal y con la pierna izquierda mandó a guardar el esférico para hacer el 0-1 en territorio belga.

Aunado a eso, Mbappé no estuvo al 100 por ciento después de que al minuto 36 recibió una falta en el medio campo. Tuvo que ser atendido por el cuerpo médico y aunque siguió en el terreno de juego, ya no fue el mismo y en el minuto 51 pidió su cambio para que ingresara Mauro Icardi.

Ni PSG pudo reflejar en el marcador su poderío, al menos económico, ni el Club Brujas pudo reflejar con el impulso que le dio su público, que vivió al borde de la butaca, ya que en varios momentos el juego parecía que se inclinaba a su favor.
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